Este tema y el álbum homónimo relanzaron la carrera de Aguilar a niveles estratosféricos en la década de los 80. La canción se convirtió en un himno del dolor de amor y la nostalgia, cruzando fronteras hacia toda América Latina y Estados Unidos.
Producciones que incluyen "Lamberto Quintero" y "Gabino Barrera", temas que se convirtieron en películas taquilleras protagonizadas por el propio Aguilar, creando una sinergia perfecta entre su discografía y su filmografía. Las Colaboraciones y los Discos Familiares
Los LP originales de Antonio Aguilar impresos por Musart en las décadas de los 60, 70 y 80 se han convertido en objetos de deseo para los audiófilos. Las portadas icónicas, que casi siempre mostraban a Aguilar montando a caballo, vistiendo trajes de charro de gala impecables o acompañado por su esposa Flor Silvestre, son consideradas piezas de arte pop folclórico. Herencia Familiar (La Dinastía Aguilar)