—He estado viajando —dijo Marco—. Buscaba respuestas en ciudades donde nunca llueve. Pensé que la sequedad me ayudaría a entender por qué el corazón tiembla bajo la lluvia.
La fragilidad de un corazón bajo la lluvia no es algo negativo. Al contrario, puede ser visto como una oportunidad para crecer, para aprender y para conectar con nosotros mismos y con los demás. La lluvia nos enseña a apreciar la belleza de la vulnerabilidad, a valorar la conexión con la naturaleza y con los demás.
—He estado viajando —dijo Marco—. Buscaba respuestas en ciudades donde nunca llueve. Pensé que la sequedad me ayudaría a entender por qué el corazón tiembla bajo la lluvia.
La fragilidad de un corazón bajo la lluvia no es algo negativo. Al contrario, puede ser visto como una oportunidad para crecer, para aprender y para conectar con nosotros mismos y con los demás. La lluvia nos enseña a apreciar la belleza de la vulnerabilidad, a valorar la conexión con la naturaleza y con los demás. la fragilidad de un corazon bajo la lluvia ii pdf