A diferencia de las historias deportivas tradicionales que priorizan el trabajo en equipo, esta obra rompe el molde al enfocarse exclusivamente en el individualismo y el egoísmo competitivo.
Su arma principal es la conciencia espacial y la capacidad de predecir el futuro del juego ("Metavisión"), permitiéndole oler el gol antes que nadie.
Los 300 delanteros se dividen en torres y compiten en partidos de liga internos donde perder significa el fin de su carrera.
A diferencia de las historias deportivas tradicionales que priorizan el trabajo en equipo, esta obra rompe el molde al enfocarse exclusivamente en el individualismo y el egoísmo competitivo.
Su arma principal es la conciencia espacial y la capacidad de predecir el futuro del juego ("Metavisión"), permitiéndole oler el gol antes que nadie.
Los 300 delanteros se dividen en torres y compiten en partidos de liga internos donde perder significa el fin de su carrera.