Muchos bebés a los 8 meses empiezan a arrastrarse o gatear. El perro se convierte en el "objetivo móvil" perfecto para seguir y alcanzar, lo que motiva al niño a practicar sus habilidades motoras.
Mi bebé de 8 meses "se queda pegada" con su perro: ¿Es normal este vínculo tan intenso?
Hazte estas preguntas honestas: