Claves Para Una Maternidad Estoica Lorena Gar... Jun 2026

: La culpa es un factor común en la maternidad actual. El estoicismo invita a dejar de juzgarse bajo estándares poco realistas impuestos por las expectativas ajenas.

: La paciencia no es algo que se tenga o no se tenga; es algo que se puede cultivar con la práctica y la reflexión. Cuando nos sentimos impacientes, podemos tomar un paso atrás, respirar profundamente y recordar que nuestros hijos están aprendiendo y creciendo.

Uno de los puntos más revolucionarios de Garrido es la reivindicación del "placer egoísta". La maternidad estoica no es una maternidad de mártir. Para ser una madre resiliente, la mujer tiene el deber de cuidar de sí misma, de tener momentos de silencio, de vacío y de disfrute personal que no tengan nada que ver con sus hijos. Claves Para Una Maternidad Estoica Lorena Gar...

Fiel a su lema de que "el parto, como casi todo en la vida, no depende de ti", la autora anima a las mujeres a perder el miedo a mostrar la maternidad real, esa que no siempre es perfecta. En su opinión, educar a los hijos con miedo o desde la exigencia irreal solo cría niños ansiosos. Su enfoque estoico no es el de una filosofía fría, sino el de una aliada que ayuda a desdramatizar, a poner los pies en la tierra y, sobre todo, a mantener la calma en medio de la tormenta.

, se puso sus zapatillas y salió a correr quince minutos. Entendió que para que la crianza funcione y sea un "espejo" positivo para sus hijos, ella necesitaba cultivar su propia templanza y fortaleza. : La culpa es un factor común en la maternidad actual

El estoicismo no significa ser una roca sin sentimientos. Una maternidad estoica, como la describe Lorena García, es compasiva. No eres una supermujer.

: Frente al "burnout" parental, la autora invita a aceptar que la maternidad es un proceso complejo y a menudo desbordante, utilizando el autocontrol de los pensamientos para no dejarse arrastrar por emociones negativas. Cuando nos sentimos impacientes, podemos tomar un paso

A través de su propia experiencia como madre de dos niños (Mario y Gabriela) y los desafíos diarios de la conciliación laboral, la autora recurre al . Esta filosofía grecorromana milenaria no busca reprimir las emociones, sino entrenar el autocontrol de nuestros pensamientos para gestionar el caos cotidiano con serenidad, aceptación y una buena dosis de perspectiva.